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lunes, 15 de mayo de 2017

Segundo día de entrenamiento

Ayer hizo una tarde buenísima y salí con Ignacio a navegar un poco. Soplaba viento flojo del norte muy variable.  Fuimos al puntal muy despacito y volvimos. Esta vez con todo el trapo. Alguna virada y a casa a las 20:00. En el puntal seguía fondeada una  vieja motora holandesa que por lo menos lleva dos semanas allí. También vinos un bonito ketch inglés que entraba en la bahía. 
Esta motora holandesa, lleva al menos dos semanas fondeada en el puntal. Tiene la cubierta llena de cajas y bicis.

Tren de nubes

Ayer domingo fuimos a comer al puntal un par de horas pues teníamos que ir a un cumpleaños de una compañera de clase de Sofía, que se empeñan en celebrarlos los domingos por la tarde cuando mejor tiempo hace.

En el puntal, sin novedad. De momento pocos barcos, alguno bañándose entre gritos por lo fría del agua y mucho nordeste. 


Por el canal 16, cada dos horas lanzaban un aviso Pan Pan de un velero de 10m, casco negro y velas tostadas, de nombre Willow II, con un sólo tripulante que había salido de Portugal con destino Inglaterra el día 3 de mayo y no había noticias.



Pudimos ver un tren de pequeños cúmulos, de igual tamaño y separados, que a medida que arreciaba el nordeste se fue transformando en una sucesión de "eses".

lunes, 8 de mayo de 2017

Primeras clases de vela.

A ver si nos ponemos las pilas, con lo de aprender a navegar a vela...
Hemos apuntado a Ignacio a la escuela de vela para este verano y este domingo hemos salido a dar unas primeras clases para que no empiece tan verde. 

He tratado de transformar el Savreh en un optimist. Hemos navegado sólo con la mayor, hemos cogido el segundo rizo, para reducir la vela al máximo y hemos dejado el carro de la mayor en el centro. Tampoco he dejado a Ignacio que mordiese la escota, sino que la llevase en la mano, como en el optimist. 

Yo cuando dí las clases de vela en optimist en invierno, no entendía por que no se podía poner una mordaza en la escota de la mayor. Se te quedaban las manos azules, del frío.


Hacía un nordeste fuerza 4, para empezar, salimos de ceñida hacia la boca de la bahía, y con lo mal que ceñíamos, lo que perdíamos en las viradas, y la marea que subía, nos mantuvimos en el mismo sitio todo el rato. No conseguimos pasar de la boya 4. Luego estuvimos entrenando los vientos de través y de popa, haciendo algunas trasluchadas.


Por la tarde, recogimos a las chicas y nos fuimos a comer al puntal. El nordeste arreció un poco y se estaba bastante desagradable. Después de tres intentos de fondeo hasta que agarró el ancla, comimos dentro de la cabina, y luego volvimos a Santander, porque a las 17:00 era la presentación de Carpe Diem en Valdecilla.








sábado, 22 de abril de 2017

Ya estamos listos para el verano

Hoy por la tarde hemos salido Mar y yo a dar una vuelta solos. El barco ya está en perfecto son de mar, ya tengo las velas aparejadas, sólo me quedaba preparar los rizos de la mayor y ya está la instalación de la batería que en cuanto dibuje el esquema cuelgo un post más específico.
Salimos ciñendo con nordeste por la canal pero hacia un poco más de viento del necesario para una primera salida y para no escorar mucho e intranquilizar a la tripulación decidimos ir a fondear al puntal y leer tranquilamente. Me he acabado Billy Budd, de Melville que lo tenía en el barco y lo leía a ratos desde hace casi dos años.
Volvimos de un través a toda pastilla a Puertochico y después de un manguerazo fuimos a buscar a los niños.

jueves, 20 de abril de 2017

Electricidad a bordo

Por fin tengo electricidad a bordo, este invierno me he puesto al día con la electricidad de 12V y he diseñado un circuito muy básico, que de momento permita alojar una batería para dar servicio a los instrumentos de navegación o seguridad que hasta ahora dependían de su propia batería. Lo que más miedo me daba hasta ahora en este sentido, era quedarme sin batería en el VHF o el plotter. Con el poco consumo que tienen estos aparatos, con la batería, y para las navegaciones que hago, ahora cuentan con energía casi infinita. 

De momento la batería, que es de coche y muy pequeña, de 45Ah/400A (la que puede tener un seat panda) debido al espacio destinado para ello bajo la mesa de cartas. La he amarrado con un viejo cinturón, anclado al doble casco interior. Se carga a la red de 220V con un cargador y mantenedor de baterías marino.No encuentro una caja estanca portabaterías que quepa en el poco espacio en el que se aloja, de momento la ha envuelto en unas bolsas de plástico para evitar salpicaduras del depósito de agua que está al lado.



Después de la batería conectada he colocado un interruptor general de corte tipo clavija, después, siempre en el cable positivo, un fusible de 10A para dar protección.


Para controlar permanentemente la carga de la batería, he colocado un voltímetro digital, en un lugar alejado del depósito y a la vista. Un voltímetro no es un porcentaje de la carga de la batería, como la de un teléfono móvil, da una indicación numérica de la tensión de la batería, que para las de plomo ácido, debe dar los siguientes voltios:

- Voltaje de carga = 14,8 V
- Voltaje de mantenimiento = 13,8 V
- Voltaje batería cargada al 100 % =12,8 V
- Voltaje batería cargada al 50 % =12,2 V

- Voltaje batería cargada al 0 % =11,6 V

Si una batería recién cargada mide menos de 12,2 voltios, está estropeada y hay que reemplazarla.

El voltímetro, durante la carga de la batería.

Del voltímetro, van los cables por debajo de la mesa de cartas por un "macarrón" colocado al efecto por el astillero, el cable pasa desnudo por la sentina y sube por otro "macarrón" empotrado en la cajera de la orza, hasta la base del palo donde se supone que va el cuadro eléctrico.

El interruptor, el cargador, la batería amarrada, bajo la bandeja de la mesa de cartas.

Como de momento no tengo cuadro eléctrico, los cables van directamente por el techo, por otro "macarrón" oculto en el doble casco, hasta detrás del armario encima de la mesa de cartas. Debajo de este armario he colocado una base de 3 enchufes tipo "mechero" de 12V y una toma USB.
Durante la instalación de este sistema, he aprendido que con corriente continua no se pueden mezclar los polos como en corriente alterna. En cada aparato el positivo (cable azul o negro con rayas) siempre debe ir conectado al positivo y el negativo (cable marrón o negro entero) debe ir conectado al negativo, so pena de cargarte el aparato. En los enchufes tipo mechero, el "pincho" del extremo es el positivo y los dos conectores laterales es el negativo. 

Enchufes de 12V y toma USB

Aspecto final de la instalación durante la carga, con el cable que sale de la mesa de cartas.

Esta instalación tan sencilla, es susceptible de complicarse hasta el infinito. Como sistemas de carga de energía, además del cargador, se puede complementar con un panel solar, y/o un alternador al fueraborda. Para gastar esa energía, puedes añadir todo tipo de "lujos", que yo creo que por preferencias irían en este orden: iluminación nocturna del compás, luces de navegación y fondeo, iluminación interior de la cabina, Mar ya me ha pedido una nevera...





domingo, 9 de abril de 2017

Madrugones

Este sábado y este domingo he bajado al barco a las ocho de la mañana para hacer la instalación eléctrica del barco que detallaré en otro post. A mi no me importa madrugar y así a media mañana ya podía ocuparme de la tareas familiares. 


De momento he pasado los cables por los tubos preparados al efecto, que vienen de serie en el barco y he colocado una batería, simplemente para conectar un bloque de tres tomas de 12V tipo mechero y una toma USB. Por seguridad, he puesto un fusible de 3A que de momento hace también de llave de corte.



Estoy pendiente de recibir una compra por Internet con la llave de corte y un cargador de baterías.
Hoy me sobró tiempo por la mañana y después de ordenar el interior, limpié la cubierta y la línea de flotación que ya tiene bastantes algas.
Por la tarde, hemos salido a comer fondeados en el páramo. Una  suave fuerza 2 del norte amenazaba con meter en la bahía la niebla que se cernía sobre la ciudad  y toda la franja costera. Pero en el centro de la bahía lucía el sol y se estaba muy bien.
Comimos en la bañera y a la hora de merendar volvimos a Puertochico. Con la batería cargué el móvil. Por lo menos ya no tengo que depender de la batería que tenga cada dispositivo (especialmente la tablet, el ploter de los pobres).



domingo, 19 de marzo de 2017

Maniobras en la oscuridad

Este domingo, estábamos aburridos en casa y me bajé un rato con Ignacio a poner el motor en marcha un rato, estaba anocheciendo y estaba la mar como un plato, sin una gota de viento.

Salimos con las luces de navegación puestas, de paso para comprobar la carga de las pilas, simplemente a dar una vuelta, pero se me ocurrió que era un buen día para entrenar la maniobra de hombre al agua por primera vez. 
Cuando estábamos sobre el páramo, pues estaba la marea alta, amarré la caña y me fui a la proa con Ignacio, cogí una boya que tengo en el pozo de fondeo y le dije a Ignacio: 

- ¿Ves esta boya?
- Imagínate que soy yo, que me caigo al agua... 

Acto seguido, tiré la boya al agua mientras el barco seguía su rumbo hacia Peñacabarga. Ignacio me miró ojiplático. Al principio no entendía nada. Se lo volví a repetir y le dije que sobre todo, no corriese por la cubierta y que no perdiese de vista la boya. Se fue a la caña, la desató y le fui dando instrucciones. El pobre, cada vez que se agachaba en la bañera a manejar el motor, no veía nada más y perdía el rumbo. Al final conseguimos rescatar a la boya con el bichero, bastante rápido, teniendo en cuenta que nunca había manejado el motor.


Ya estamos a punto de recoger al caído.
Lo repetimos dos veces más, y también arrojando la boya de luz, por si el que se cae al agua se cae de noche. Cada vez lo hizo mejor y controlaba mejor el motor, (al principio, por ejemplo, no sabía poner el punto muerto y paraba el motor, pero luego no lo podía volver a arrancar).

La cabeza del hombre al agua, con la baliza de luz. Todavía no hemos dado la vuelta.
Otro día tenemos que entrenarlo arrojando al agua el flotador de herradura y la rabiza, también para comprobar la vieja polémica de si es mejor atar la rabiza al barco o dejarla suelta. 
En teoría, si la rabiza está amarrada al barco, debe ser lo suficientemente larga y se debería desadujar sin trabarse, con la resistencia del flotador en el agua pero se crean dos obligaciones: 
- El barco debería dar la vuelta antes de que el cabo empiece a tirar del flotador y alejarlo del hombre en el agua. 
- El hombre al agua debería poder agarrar el flotador a tiempo y no perder el contacto con el barco.
Si no se cumplen estas dos condiciones, lo único que conseguiremos es dejar al caído sin flotador y sin contacto con el barco, para eso es mejor arrojar el flotador sin rabiza.
Regreso a Puertochico con el rescatado secándose en la cubierta.