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sábado, 27 de diciembre de 2014

Mojado

Cada uno pasa el tiempo como le da la gana. Si ayer decía que estaban locos los que se hicieron la travesía a nado por la bahía, hoy, que he tenido un rato para salir con el barco, me he mojado de lo lindo.


Como el barco está sin velas, decidí aparejar la mayor. Soplaba S y W flojos, 5 ó 7 nudos y de vez en cuando venía un chubasco del W con lluvia, pero que no aportaba nada de viento. En cuanto salí de Puertochico y apagué el motor, me dí cuenta que, con la marea que bajaba fuerte, íbamos hacia atrás así que con el motor y la mayor decidí hacer una incursión a los muelles previos al Barrio Pesquero, la conocida como Dársena de Maliaño. En los muelles había un mercante cargando grano en la nueva terminal y al fondo, un pequeño mercante de puente bajo descargando chatarra.

Un mercante descargando chatarra.
Al barrio Pesquero, se accede por debajo de un puente levadizo para vehículos que se eleva a determinadas horas para permitir el paso de los pesqueros. En el barrio Pesquero está la lonja, una rampa con un carro varadero y unos pantalanes para pequeños barcos y botes.

Antes del puente se encuentran amarrados la lancha de Salvamento Marítimo, la patrullera de la Guardia Civil y la de Aduanas.
Entre los dos obenques, la Salvamar, la patrullera de la Guardia Civil y la de Aduanas.
Casi llegando al puente, que se encontraba abajo, con el semáforo en rojo (si hubiese estado abierto tampoco iba a entrar, no sea que lo cerrasen y me hubiera quedado atrapado en el Barrio Pesquero todo el día) me di la vuelta y ya sin motor, ayudado por el poco viento y sobre todo por la marea llegue a Puertochico.

Track del paseo.
La verdad es que yo, con la ropa de aguas, no me mojé, pero la mayor, la he dejado en el interior de la cabina, lo más extendida posible porque está empapada y no vienen días de sol para que se seque fuera.








jueves, 25 de diciembre de 2014

Feliz Navidad!

Como todos los años, unos cuantos locos se han tirado a las frías aguas de la bahía, desde el Club Marítimo hasta el Palacete del Embarcadero para celebrar la Navidad. No hacía viento pero llovía, hacia frío, estaba la marea muy baja y el agua marrón porque las bombas del tanque de tormenta que recoge el saneamiento de Santander están rotas... de lo más apetecible.



La tripulación del Savreh os desea felíz Navidad!