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martes, 29 de diciembre de 2015

Hidroaviones en la bahía

Llevamos cuatro meses seguidos con vientos predominantes de sur, por tanto, sin una gota de lluvia. Estos últimos días, los incendios en la provincia se han multiplicado, sobre todo provocados. El pasado domingo 27 y ayer lunes han sido los días que más incendios ha habido. Ayer hizo tanto viento que los hidroaviones no pudieron volar,  pero el domingo estuvieron durante todo el día cogiendo agua de la bahía. 
El siguiente vídeo recoge uno de los hidroaviones al amanecer y otro a media mañana. Este último dio una pasada muy cerca del Club Marítimo y lo captó mi hermano Alvaro. A los pilotos se les veía perfectamente la cara. 

viernes, 18 de diciembre de 2015

Corrosión galvánica

El amantillo del tangón ahora
 en el palo.
Hoy en un rato antes de comer me he metido con algo de bricolaje. He colocado un clamcleat en el palo para el amantillo del tangón, que hasta ahora iba reenviado a un stoper en el piano, lo que creo que no es necesario porque para aparejar el tangón ya tienes que ir al palo y ya allí, es más cómodo izarlo y morder el amantillo en el palo.
El stoper del piano me lo guardo para el segundo rizo o para la driza del espi.













De paso, y con el taladro en la mano, he quitado el pinzote del tangón que presentaba signos de corrosión galvánica. 
La corrosión galvánica es un proceso electroquímico en el que los iones del metal menos noble (en este caso el aluminio del palo) que hace de ánodo, se desplazan hacia el metal más noble (el acero inoxidable del pinzote) que hace de cátodo. Traduciendo: el pinzote de acero "se come" la superficie del palo sobre la que se encuentra.
Un montón de restos de corrosión entre el pinzote y el palo.
¡Y valla si se lo ha comido! Quitado el pinzote y limpiado los residuos de la corrosión he visto un buen agujero, además de pérdida de sección, aunque no mucha, en toda la superficie del pinzote, los agujeros de los remaches agrandados que sujetarán poco el nuevo remache.

El palo ha perdido sección y se ha ganado algún agujero de más.
De momento he colocado de nuevo el pinzote, con remaches de acero inoxidable y una lámina impermeable de fibras, de las que se usan en construcción para las cubiertas, para desvincularlo del palo. En el futuro habrá que colocar una chapa de aluminio de refuerzo en el palo o tal vez un refuerzo de fibra de carbono. Consultaremos con algún experto. Otro día.
Así a quedado, no es que esté más seguro, pero por
lo menos he parado la corrosión.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Salida en solitario a las boyas meteorológicas

07 de diciembre de 2015
Distancia: 18,4 Mn
Duración: 4h 17´
Avs: 4,3 knt
Max: 7,2 knt

Este ha sido un objetivo que tenía marcado hace bastante, que hasta ahora no había alcanzado, por no poder hacer coincidir el tiempo disponible con el tiempo meteorológico adecuado. El objetivo era rodear las dos boyas meteorológicas que se encuentran frente a la playa de la Maruca, unas cuatro millas al oeste de Cabo Mayor.


El día propicio fue el pasado lunes 7 de diciembre, puente de la constitución y con una previsión de viento sur, de unos 15 nudos, sin embargo, mar de fondo de 2,1m. De hecho, y debido a las predicciones meteorológicas, el día anterior se celebró en la Maruca, la competición de surf de "La vaca gigante", por las olas que se forman en el Bajo de la Vaca.

Aparejé el barco y le coloqué la línea de vida, eso me llevó unos 45 minutos. A las 11:30 salí, de Puertochico. Como estaba de sur, la bahía estaba picada, así que sólo salí con el génova, hasta la altura de la Magdalena, donde hacía menos viento y ola y pude izar la mayor.

Sólo con el génova hasta la Magdalena.
Con el viento sur (que en realidad es SW), a un través, que luego se fue transformando en un descuartelar al pasar Cabo Mayor, fuimos a bastante buen ritmo. A la altura del bajo de la Vaca, se veían las olas romper en la costa y, aunque lo rodeé por el norte, se notó el aumento de la altura de la ola, y el viento que refrescó un poco. En las crestas de las olas el barco iba un poco forzado así que tomé un rizo y enrolle un poco el génova. 

Llegando a las balizas, resulto que en realidad sólo había una, en lugar de las dos previstas, sólo estaba la situada más al oeste. Ya en rumbo de ceñida y habiendo descendido un poco el viento, conseguí estabilizar el rumbo y amarrar la caña para comer sandwich. Tomar la baliza, me costó dos bordos, ya que al principio calculé mal y no me apetecía pasar demasiado ajustado al poste, del que colgaban algunos cables sueltos.


La baliza, es un poste, de unos 30m de altura, que recoge datos meteorológicos de viento y olas, que junto con otra de similares características frente a Santoña, se pueden consultar sus datos en el siguiente enlace: 



A la vuelta, de nuevo de través, se me rompió la rótula del cañín y me preparé un café, que con lo difícil que estaba hoy el día para estabilizar el rumbo, me costó más de cinco saltos de la cocina a la caña y de la caña a la cocina, además, me quedó tibio.



Al fondo, las olas rompiendo en la Maruca.
Ya entrando en Santander y recogiendo la cacea me dí cuenta que llevaba un buen rato arrastrando nada más que el hilo. En Puertochico, ya amarrado, recogí y le di un buen manguerazo al barco. Un día estupendo de navegación, además, con muy buena temperatura.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Merienda

Ayer domingo, con un cielo límpido y fresco, sin una gota de viento ni velas para aprovecharlo, salimos a merendar un rato. Fondeamos al sur del pantalán de Calatrava, cerca de la isla de Marnay. Tomé las siguientes fotos:







Menos mal que, en cuanto se puso el sol, y durante el viaje de vuelta, coloqué las luces de posición, aunque estábamos a media hora de Puertochico, porque nos cruzamos con una zodiac de la Guardia Civil y luego, ya de noche cerrada, les saludamos en la gasolinera de Puertochico porque pasaron al lado.

También, durante el viaje de vuelta, largamos dos caceas por la popa, evidentemente, sin ningún éxito.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Ñapas

Se acabó el verano y empieza la temporada de las reparaciones, "peoras" y otras ñapas. 

Dos que tengo en curso son la reparación del cáncamo de la polea del espí, que desmonté cuando bajamos el palo; y la mejora del agarre del estay en la proa. Respecto a este último, se conoce que cuando cambiaron el foque engarruchado original del Etap 22 por el enrollador y el génova actuales, colocaron un estay demasiado corto, de modo que el tambor del enrollador queda alto. La chapuza fue colocar dos chapas perforadas y un simple grillete hasta alcanzar el cáncamo de cubierta. Me parecía que ese simple grillete aguantando la tensión del estay, podía romperse algún día.
El estay llega a la cubierta gracias a dos chapas y un simple grillete.
Decidí que las dos piezas las podría hacer el mismo metalista pero no sabía cual, pues es difícil encontrar a los míticos "metalistas de rivera" de Santander y ya no hacen estas pequeñas piezas. 

Hace dos años dirigimos la obra de sustitución de la barandilla del mirador del faro de Cabo Mayor. Diseñamos una barandilla muy robusta, con unos chapones verticales de gran sección y de acero inoxidable AISI 316. 

Se construyó muy al borde del acantilado, para lo cual hubo que colocar unas redes de protección con horcas de encofrado en voladizo que quedaron perdidas. Una obra muy divertida. La obra la hizo ARRUTI y la barandilla la subcontrató a SERTIMÓN CANTÁBRICO, un taller bastante grande, que dejó bastante bien acabada la barandilla. Se me ocurrió que podrían construir la pieza que me faltaba. Tomé medidas milimétricas, a las que no estoy acostumbrado, dibujé un plano y se lo llevé, junto con la chapa del cáncamo del espí.

Cuando me entregaron las piezas, junto con el plano.
Hoy he tenido un rato para colocar la chapa del estay. Al final hubo que tirar un poco de lima y de martillo, la herramienta que lo soluciona todo, pero ha quedado de miedo. A causa de esta pieza no se cae el palo, seguro. Al menos ha quedado todo más ordenadito, no el gurruño que había antes.

La nueva pieza ya colocada.
Solo queda el cáncamo del espí, pero da una pereza volver a bajar el palo...

jueves, 20 de agosto de 2015

Quien quiere ir a Mónaco?

...teniendo este paisaje y este fondeadero.
Hoy hemos fondeado Mar y yo pegados al embarcadero del Rey, en la península de la Magdalena. El embarcadero del Rey es una casamata de sillares de piedra, en la cual se encuentra un mareografo (perdón por las tildes, pero no se como se ponen a las palabras que no están en el diccionario en la tablet). El mareografo construido en 1874 consiste en un pozo de 80cm de diámetro, de la altura de la máxima carrera de marea y hasta la altura del suelo de la casamata, conectado con el mar. Esta ya en desuso. De la casamata bajan unas escaleras de piedra, por el acantilado, hasta el agua. Desde la cubierta, que ya tiene mucha altura, se tiran los chavales al agua

Llegamos con la bajamar y con nordeste. Aunque en este sitio no se está totalmente protegido del nordeste, está algo menos expuesto, también hay más ola, de todos los barcos que doblan la Magdalena para salir de la bahía, pero siempre es mejor que el mogollón del Puntal y el paisaje es inmejorable.

El embarcadero del Rey y el edificio de Protección Civil
Con las gafas y el tubo bucee el ancla, que había caído sobre arena y estaba bien agarrada, luego me fui a curiosear a las rocas cercanas, en las que había bastantes peces. Después del baño, comida en la bañera, casi siesta, café y a buscar a los niños de vuelta a Puertochico, con el génova.
Las Caballerizas del Palacio de
la Magdalena. 
 Con los niños luego fuimos a la playa de Bikinis a pié, que ellos se lo pasan mejor bañándose desde la playa y jugando con la arena, que encerrados en el barco.

Por cierto, el domingo pasado fuimos a comer a la playa de Pedreña con los niños, esperando que el nordeste despejara las nubes y quedara buen dia. Al final comimos fuera por aquéllo del qué dirán y nos quedamos toda la tarde en el interior de la cabina, del frío que hacía. Ni baño, ni desembarco ni na! Es lo que tiene Santander, de todo un poco.
Vuelta de Pedreña.

jueves, 13 de agosto de 2015

Calmachicha y foto aérea

Hoy he salido con un mítico de la antigua flota de first class 8 de Santander y viejo amigo.

No es que el Savreh no haya salido en lo que va de verano, es que últimamente he estado muy ocupado con obras, mudanza, más obras, pero esta vez las he sufrido en carne propia y no le he dedicado tiempo al blog.

Fundamentalmente, aparte de una noche en el Puntal con los niños, lo que hemos hecho Mar y yo es algunas escapadas los mediodías a comer y baño rápido fondeados en la Huera Grande o Canal de la Costa huyendo de la vorágine del Puntal.

Pero tenía ganas de salir con Luis Arias a recordar viejos tiempos. Quedamos a las 15:30, estaba nublado y soplaba muy flojo del Norte.


Estupenda foto del Savreh desde las alturas.

Dimos la vuelta a la isla de Mouro, que nos costó un montón doblar porque, aunque la dejamos por sotavento, pasamos tan cerca de los acantilados que nos vimos afectados por el viento que rebotaba en ellos. En cuanto los pasamos anduvimos más rápido. 




Haciendo la proa como en los viejos tiempos.

Vimos aparecer el Ferry por el horizonte y por el whatsapp nos enteramos que en él venía mi hermano Álvaro de Inglaterra, de llevar el Thales, un 40 pies que va a participar en la Fasnet. Así que nos cruzamos unas fotos y tuvimos la extraordinaria oportunidad de ser fotografiados casi desde el aire, ya que Álvaro estaba en la cubierta superior.


En esta foto salimos Álvaro, Luis y yo.

Pasando la Punta del Médico nos cansamos porque casi íbamos marcha atrás debido a la corriente de marea, arriamos las velas y decidimos fondear frente al embarcadero del Rey y darnos un cole antes de regresar a Puerto Chico. Fondeamos con orinque porque creía que había muchas más rocas en el fondo, pero luego buceando vi que la mayor parte era arena. Mucha gente fondea aquí pero yo hasta ahora no me había atrevido, así que lo añado a la lista de sitios protegidos del nordeste.

El Savreh entrando en Santander desde el Ferry.
Bueno pues eso, espero poder contaros nuevas aventuras. Hasta otra.




miércoles, 24 de junio de 2015

time-lapse El Puntal


El domingo fuimos a comer al Puntal, porque no daba la marea para ir a la playa de Pedreña.

Intentamos hinchar el bote pero a mitad de maniobra se me cayó la válvula boston al agua (otra vez). De todos modos, con el bote a medio hinchar, bajé a Ignacio y Sofía a la playa. Flotaba perfectamente, pero para remar, las chumaceras se hundían el en flotador cuando hacía fuerza y se giraba la pala de los remos, por lo que no avanzábamos. Para volver al barco, nos remolcó un amigo.  

Os dejo este time-lapse que hice como experimento, con la tablet, enganchada en la escotilla de proa. Entramos a vela en Puertochico, en el vídeo se pueden ver las trasluchadas del génova porque con nordeste, debido a los remolinos de los edificios y los otros barcos, en la canal central del puerto, a veces entra el viento de sureste.

martes, 23 de junio de 2015

Salida en solitario

De vez en cuando me gusta salir una tarde solo, simplemente a navegar. El jueves pasado aunque soplaban 7 nudos de NNE y la marea estaba subiendo, conseguí salir de la bahía y aunque la intención inicial era de dar la vuelta a las boyas meteorológicas que se sitúan frente a la Maruca, sólo logré llegar hasta Cabo Menor.



He tardado más en publicar el post porque he estado enredando con el editor de vídeos de windows...



miércoles, 17 de junio de 2015

Día incierto

Ayer el Savreh salió con el grupo de Carpe Diem. Fue un día diferente porque Álvaro González de Aledo, el organizador, este año ha decidido que se tienen que ocupar otros de la actividad, para que no dependa exclusivamente de él. Alvaro esta con el Corto Maltés de crucero en Francia.


Este día me tocaron las mismas niñas que la última vez pero con otro médico. Quedamos a las 15:30 como siempre. Estaba lloviendo así que en un principio nos refugiamos en la cabina. Soplaba nordeste pero de vez en cuando pasaba algún chubasco. El barco que salía de Pedreña decidió no salir pero los dos de Marina del Cantábrico y nosotros nos animamos. Pronto izamos las velas y fuimos al encuentro del Billy Budd y el Cherne. Cuando nos encontramos decidimos fondear en el Puntal ya que los niños, pese al frío, se querían bañar.


Pues eso, que se bañaron un buen rato y nadaron de un barco a otro, siempre sin soltarse de las defensas que dejamos amarradas a cabos por la popa, para que no se les lleve la corriente.  Mientras, los mayores estabamos con la ropa de aguas. Como al principio de la tarde hacia tan malo, habiamos quedado con los padres a las 19:00 en lugar de las 20:30 como es habitual asi que despues de dar una pasada por el Maritimo, volvimos a Puertochico.

lunes, 8 de junio de 2015

Escapada rápida a la Canal de la Costa

Hoy nos hemos escapado Mar y yo a comer al barco. Sigue haciendo bueno así que hay que aprovechar, que no se sabe como va a salir el verano.

Cogí unos pinchos de tortilla en el Quebec y después de recoger a Mar, aparcamos en el Muelle y salimos en el barco. A las 17:30 se acababa el tiempo de la zona  de aparcamiento limitado de Santander, la O.L.A. así que había que ir cerca. Nos cogía la bajamar así que decidí fondear en la Canal de la Costa

Vacié y limpié el baño (sigue sin haber depósitos al efecto en ninguna marina de Santander), y comimos los pinchos y un poco de comida liofilizada, como los navegantes oceánicos (un yatecomo de Gallina Blanca).


Un rato de sol en medio de la bahía, oyendo las olas romper en los sables del páramo y para Santander de nuevo cruzando la canal.

Un fondeadero privilegiado

Este domingo, windfinder nos tenía programado 15 nudos de nordeste y día soleado así que preparamos la comida y nos fuimos a pasar el día al barco.

El bote todavía está en su refugio invernal así que no podríamos bajar a tierra como quería Ignacio. Por no fondear en el Puntal, que ya habrá ocasiones de sobra en verano, decidimos ir a la playa de los Peligros, frente al Balneario, un poco resguardados del nordeste. Antes de salir de Puertochico, llenamos uno de los depósitos de gasolina.

Este pesquero gallego, con velas de huevo frito, lleva unos días en Santander.
Fondeamos con orinque, a unos 20 metros de los flotadores que delimitan la zona de baño, al lado de un Bavaria de 34 pies asturiano que iba en solitario de crucero.

La playa de los Peligros empieza a ganar ambiente estival.

Comimos en la bañera. Después de comer, mientras Mar tomaba el sol, los niños y yo jugamos unas partidas a los "piratas", un juego de cartas que le ha traído el Ratoncito Pérez a Ignacio.
Sofía dando un repaso a Ignacio.
Más tarde, Ignacio y yo decidimos bañarnos, la verdad es que el agua estaba fría y al primer intento, decidí no meterme. A la segunda fue la vencida, pero un cole rápido y afuera. Ignacio estuvo media hora subiendo y bajando por la escalerilla pero al final no se bañó.

El nordeste había bajado un poco, a las 19:30 levantamos el ancla y volvimos a vela a Puertochico, hasta el mismo amarre.

domingo, 31 de mayo de 2015

Colonia de gaviotas en Mouro

Ayer sábado fue el primer día de las salida del grupo de Carpe Diem. Una tarde magnífica. Soplaba nor-nordeste suave y una temperatura estupenda. El plan era desembarcar en la isla de Mouro para que los niños vieran la cría de las gaviotas en las rocas. 

La flota la formábamos cuatro barcos, uno de ellos un oceanis 47,3. En el Savreh salíamos dos niñas de 11 y 10 años, un doctor y yo. El Savreh salió el primero. Enseguida izamos las velas y ceñimos hacia la isla.

Rumbo Mouro.
Llegamos de dos bordos y fondeamos sin arrancar el motor. La isla, desierta. Nada más hacer firme el cabo del ancla, aparecieron tres zodiacs con al menos 20 buzos, de una escuela de buceo que venían a hacer su bautismo. También apareció la zodiac de la cruz roja que nos ayudaría a desembarcar y los otros tres barcos del grupo. De repente, una romería. 



No podíamos desembarcar porque la zodiac no podía pasar a la isla por encima de los buzos, que andaban por el fondo y podíamos ver sus burbujas. Decidimos esperar a que acabasen. Mientras, mis dos grumetillas se bañaron, por la cara que ponían, el agua debía estar helada, pero no dieron un paso para atrás en la escalerilla ni se quejaron ni un momento. Son unas valientes. Dimos cuenta de dos tartas de cumpleaños y luego las pasamos a otro barco, por medio de la Cruz Roja.

Cuando finalizaron el bautizo de buceo, se fueron y pudimos desembarcar.
El Savreh casi no se ve. 


Efectivamente, la isla estaba plagada de nidos de gaviota, cada nido tiene tres huevos, cuando hay alguno con uno o dos huevos, es que el resto ya han roto el cascarón y andan cerca, escondidos entre la vegetación. Los niños cogieron muchos huevos y polluelos para examinarlos, luego los devolvieron a los nidos. De color marrón y con manchas pardas, cuando eran cogidos, vomitaban lo que tenían en el estomago y se hacían caca. Las madres revoloteaban amenazadoras alrededor pero no llegaban a atacar.


Se nos hizo tarde así que volvimos en dos viajes de zodiac a los barcos, los que iban a Marina del Cantábrico primero y los de Puertochico, después. Como había caído el viento y teníamos prisa, regresamos a motor.

El Corto Maltés.

lunes, 11 de mayo de 2015

Varada y remolque

Ayer anunciaban un domingo buenísimo, con altas temperaturas y vientos suaves del sur.

En casa preparamos comida tropical. Atún a la tahitiana y de postre mango para los mayores. Con los pequeños no conviene hacer experimentos cuando vas de excursión, así que arroz, y el mismo atún, pero a la plancha. Todo ello regado con abundante tomate.

Antes de salir consulté la marea, la bajamar era a las 16:45 así que, como todavía no tenemos el bote en Santander, decidimos dejarnos varar y bajar a tierra a dar un paseo. Cuando llegamos al puntal, izé el timón y dándole avante suavemente, encajé la orza en la arena.

Todavía con el barco en horizontal, empezamos a comer, rápidamente, porque cuando empiece la escora va a ser difícil mantener los platos en la mesa. Con niños ya se sabe, que te lleva la comida más de lo que esperabas así que para el postre, hubo que quitar la mesa.




Como en el barco se estaba muy incómodo, nos fuimos a dar un largo paseo hasta la poza del segundo embarcadero. 

Ignacio se escurre...
A la vuelta, ya había subido la marea y estaba a punto de salir libre el barco. Cuando nos disponíamos a subir, el dueño de la motora que sale en la parte de atrás de la foto, con un gin-tonic en la mano, me reclamó que no había tenido en cuenta su borneo y se había pasado la tarde luchando por no pegarse a mi barco. Yo le contesté que, como era evidente no me había movido de mi sitio y que de haber estado a bordo, poco podía haber hecho ya que no me podía ir a otro sitio. El tío tenía ganas de discutir, por lo que hicimos caso omiso y subimos al barco, no sin antes, mojarnos un poco. 

En cuanto quedamos libres, nos fuimos a Santander y a la altura de Punta Rabiosa, un Sun-2000 que se había quedado sin motor y estaba fondeado en medio de la canal nos pidió remolque. Le echamos un cabo y a todo lo que daban los seis caballos, le acercamos a Puertochico.




La tarde se estaba estropeando, estaba refrescando del oeste y se estaba nublando. Cuando llegamos a Puertochico, el Sun 2000 se soltó y se metió en su sitio como pudo, agarrándose a otros barcos.

miércoles, 6 de mayo de 2015

¡Un verdel!

Por fin hemos pescado algo!

03 de mayo de 2015
Distancia: 9,3 Mn
Duración: 3h 13´
Avs: 2,9 knt
Max: 5,4 knt 

Tampoco es que lo hagamos intentado mucho, pero hemos conseguido sacar algo de debajo de la superficie del agua.
El domingo por la tarde, estaba nublado y hacía calor porque tiende a Sur, pero soplaba norte o nordeste flojo y había poca hola fuera de la bahía. Salimos con los niños a dar una vuelta.

Al poco de izar la mayor, saqué el génova a cubierta, lo apareje y lo izamos. Salimos de la bahía en ceñida, dando bordos y cuando pasamos por la Boca Chica, entre la península de la Magdalena y la isla de Mouro, largué la cazea porque íbamos a unos tres nudos, se supone que la velocidad ideal.

A la altura de Cabo Menor, noto tirones en el hilo y cuando recupero veo que viene un pez. ¡Zafarrancho de combate! ¡un cubo!, ¡los niños que se bajen!, suelto la caña... En cuanto lo subo vemos que se trata de un verdel o caballa. Debía pasar despistado en perpendicular al nuestro rumbo y se quedó enganchado, porque lo ha pescado el más inexperto de la bahía.












Lo metimos en un cubo y seguimos con nuestra ruta, muy pegados a la costa, nos asomamos a Cabo Mayor, vimos los acantilados hasta el cabo de Lata y nos dimos la vuelta. Los niños estaban un poco aburridos y se peleaban dentro, en la cabina.

Cabo Mayor, el faro, y los acantilados con el Panteón del Inglés, hasta Cabo Lata.
Cuando entrábamos, pegados a las Quebrantas, noto más tirones en el sedal. Íbamos a orejas de burro y tenia miedo a trasluchar si soltaba la caña. Me pongo a recoger como un loco y se conoce que con muchos tirones porque cuando estaba a punto de sacar del agua lo que parecía una dorada, se soltó. Hubiera sido el colofón a una tarde inesperada de pesca.

De todos modos, hemos alcanzado un hito, que es pescar con el barco. A la cazuela.


miércoles, 29 de abril de 2015

De las islas Shetland a los fiordos noruegos.



Un estupendo vídeo de una pareja, en un Hunter 19, en un crucero de dos semanas por el Mar del Norte, desde las Islas Shetland a los fiordos noruegos y vuelta: AQUI

lunes, 27 de abril de 2015

Pedreña

Hemos disfrutado durante tres años del barco amarrado en la Marina de Pedreña, ahora está en Puertochico.

La Marina de Pedreña es un puerto deportivo pequeño, en la parte SE de la bahía de Santander, cerca del estuario de la ría de Cubas, que viene del río Miera. Está muy protegido de los vientos del S y del W por la colina de Pedreña y de la mar del NW por la playa del Puntal. Tiene una capacidad de unos 250 amarres, gasolinera, una rampa de varada, vigilancia y marineros las 24h, un pequeño astillero al otro lado de la carretera, una escuela de buceo, alquiler de vela ligera y un restaurante que hace las veces de club marítimo en el centro del puerto.

El trato del personal es excelente, siempre hay marineros de sobra y normalmente, atentos a lo que sucede en el puerto; en invierno hay uno o dos, y en verano, puentes, o fines de semana hay más





Se encuentra en una curva de la canal de Somo, muy afectado por las mareas, de hecho, en mareas muy vivas tiene un calado en la boca del puerto de unos 30cm, hay zonas del mismo, incluso que se quedan en seco. El Savreh se quedaba pinchado en el fango en su sitio y, además de hacer malabarismos para usar el barco, había que cuadrarlo con las mareas para poder entrar o salir del puerto.

Foto tomada por mi hermano Álvaro de este invierno. Los barcos del primer y segundo pantalán están literalmente en el suelo.
Esto no es problema de las propias instalaciones del puerto, si no del Puerto de Santander, que no draga con frecuencia, es más,este invierno las Pedreñeras (que deben calar de 30 a 40cm) se han quedado varadas en plena canal sin poder acceder al embarcadero de Somo.

Tanto las Pedreñeras, como la Marina de Pedreña, son empresas concesionarias que pagan sus tasas al Puerto de Santander para que se les mantengan las condiciones de la bahía con las cuales se les concedió la concesión. Estas tasas, evidentemente, las revierten a los usuarios que luego sufren la falta de dragado del puerto.


Canal de Somo y su paso por Pedreña. A estas sondas habría que restarles además unos 30cm (captura de  pantalla de navionicswebapp)
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